TESTIMONIOS LUVADICTAS

                        Hola mi nombre es zuhei de 34 años y para mi es un orgullo ser Pole dancer con casi 2 años practicando esta disciplina me siento segura de mi  y he logrado  masa muscular y esta disciplina debería ser tomada como un deporte y eliminar el tabú de muchas personas yo le doy las gracias al estudio y todas las instructoras que te hace sentir en familia gracias Luvapole!!!

 

Zuhei, 34 años. Mexicana.


          Orgullosa de Ser Pole dancer: Sí! 

Claro que sí, es una satisfacción!Cada vez que uno nota los avances siente un orgullo y una felicidad enorme que es difícil de explicar!

 

Creo que sí ha cambiado mi vida porque me ayudó a respetar y cuidar más de mi cuerpo, y al finalizar cada clase realmente uno agradece y entiende el esfuerzo a que lo ha sometido. Sin dejar de lado la mente, que también trabaja tratando de comprender y coordinar los movimientos extraños que uno está intentando hacer (más que nada cuando estamos cabeza abajo!). Y ni hablar cuando se prepara una coreografía, que demanda un ejercicio de memoria, coordinación, y ritmo. Donde cuerpo y mente tienen que trabajar en conjunto, al igual que en la danza,  por eso sí pienso que debería ser considerado un arte y una disciplina deportiva, ya que como todo arte puede transmitir un sentimiento. Y como deporte requiere de un esfuerzo físico, que se gana con constancia y práctica.

 

Y aunque se vea como un ejercicio individual, el apoyo tanto de los profesores como de tus compañeros lo convierte en algo grupal, haciéndolo aún más divertido.

 

Lo bello de haber empezado esta actividad es que uno conoce a personas con la misma pasión, miedos e inseguridades y esas ganas de querer superarse a uno mismo. 

 

Verónica, Argentina.


Me encanta tener la oportunidad de practicar esta disciplina porque sé que además de ejercitar y tonificar mi cuerpo , me divierto mucho y me siento segura y cómoda conmigo y  a hacer cosas que creía imposible !

 

Haber entrado a luva Pole fue la mejor decisión ya que todas son súper divertidas y entre compañeras y con las instructoras siempre nos están animando a hacer las cosas mejor definitivamente si lo crees lo creas!!!!!

 

Lizeth Lomeli 30 años, Mexico


POLE DANCER!

 

No sé por donde empezar, son tantas las emociones que representa para mi el ser bailarina de Pole, que no puedo ser tan breve.  

 

En lo personal Ser bailarina es expresar emociones con el cuerpo de una manera armoniosa, delicada y precisa!...

 

¿Que si es fácil? No lo es, si así fuera cualquiera lo haría!.  Requiere de voluntad, esfuerzo, constancia, empeño, paciencia, pero sobre todo se necesita PASIÓN; ya que al tenerla lo demás viene por añadidura y sin notarlo se convierte en una DISCIPLINA lo que es sinónimo de éxito.

 

En los 9 meses que tengo siendo una aprendiz de LuvaPole he obtenido un nivel de pole dancer que, en lo personal, considero es muy bueno y satisfactorio ya que he alcanzado metas mucho antes de lo pensado: figuras y combos que me parecían imposibles, coreografías, y estar en el proceso de ver cambios físicos logrando marcar mi cuerpo de una manera atlética.

 

Además de que he encontrado una familia de amigas que me encanta! :). 

 

Ahora soy Poleaddict!..Gracias LuvaPole! 

 

Lulú, Mexico.


Por muchos años me resistí a probar Pole por vergüenza o pudor, y cuando me animé en la primer clase ya supe que es un disciplina no sólo deportiva sino artística y fundamentalmente emocional.

 

Sentir la consciencia del cuerpo en el baile y las acrobacias hace que la sensualidad sea expresada de manera artística y personal haciéndome sentir empoderada y orgullosa de mi!

 

Gracias LuvaPole porque sos la inspiracion de ese sentir!

 

                                            Pamela, Argentina.


Un concepto diferente de lo que realmente es este arte del pole dance y pole fitness.

 

 

Soy una de las alumnas que comenzó en Luva Pole desde sus inicios, y tengo el recuerdo claro de cuando tomé mi primera clase muestra, que iba con miedo, inhibida, y sin saber a lo que realmente iba, ¡pero una vez que estuve ahí me encanto!

 

He encontrado en esta disciplina una nueva forma de vivir, una nueva forma de escaparme del día a día, del estrés del trabajo, combinando el ejercicio y la disciplina, con diversión, he aprendido a amar mi cuerpo y a agradecerle por permitirme hacer este entrenamiento. Me ha ayudado a confiar mas en mi misma y a saber que lo que quieres, lo puedes lograr, y que tu cuerpo llegará hasta el límite que tú le pongas.

 

He conocido a gente maravillosa que comparte el mismo amor por este arte, que se convierten en tu equipo durante las clases, que te cuidan, te echan porras, que incluso muchas veces comparten los mismos miedos, y que se convierten no solo en tus compañeras de pole, sino en tus amigas que comparten la misma pasión que tú.

 

Es indescriptible la alegría que se siente cuando te sale un "truco o combo" que sabes que está súper difícil pero que después de mil intentos, al final de la clase lo logras, y de lo orgullosa que te sientes de ti misma, porque sabes que no ha sido fácil el lograrlo, quieres que te tomen foto para después llegar a presumirla a casa o con tus amigos. Es una disciplina difícil, pero que al final cuando vez los resultados, quieres hacer más y más.

 

 

Amo ser polera, amo haberme atrevido a ir a esa primera clase, y amo mi cuerpo por permitirme realizar este arte.

 

 

Agradezco a nuestras maestras por todo el apoyo, dedicación y pasión que nos transmiten día a día.

 

 

Majo Alfaro, 33 años, Mexico.


Llevo tres años haciendo Pole dance. 

 

Es un deporte que empiece a un momento de mi vida importante buscaba yo a canalizarme.

 

No me interesaba ir al gimnasio o hacer zumba.

 Con el pole logre a canalizar mi energía,  resaltar mi sensualidad y tener mas confianza en mi misma.

 

Hacer Pole es un anti estrés para mi.

 

Después de un día de trabajo pesado , hacer una sola  hora de pole fit me quita toda la energía negativa. 

 

También me ayuda a dormir super bien en la noche.

 

El Pole es mi medicina favorita.

 

Bernadette, 31 años,  Francia 


Para mí el pole va más allá del ejercicio... se convirtió en una pasión desde el primer día que lo hice que ahora se refleja en cada aspecto de mi vida diaria. 

 

El pole es constancia, es la locura de caerte y levantarte a intentarlo de nuevo, es sentir dolor y convertirlo en algo que pensabas era imposible hacer y es la satisfacción de romper todas tus barreras mentales e ir más allá de ellas.

 

Es un deporte completísimo que requiere no sólo de fuerza física sino también de una gran fuerza mental... si puedes estar de cabeza cuatro metros arriba, agarrada con una sola pierna y no caerte solo por el miedo, puedes hacer cualquier cosa!!

 

Y entre tanta diversión, encima ver cambios buenísimos en el cuerpo... ufff! qué más se puede pedir!

 

Estoy orgullosa de ser pole dancer y de formar parte de  Luvapole que ha sido un lugar increíble para practicar, lleno de personas divertidas y maestras con mucha paciencia que te llevan paso a paso a lograr cada movimiento. 

 

Sandra González, mexicana, 27 años